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Un
reto complicado para los empresarios
El Ministerio de
Fomento ha decidido sancionar a todos los vehículos que utilicen
de forma incorrecta el tacógrafo, independientemente de si éste
es de tipo analógico o digital. Alfonso Sánchez, responsable del
departamento de Inspección, se ha mostrado tajante al respecto.
En su opinión, los conductores llevan años usando este
dispositivo de la forma que les resulta más sencilla, pero que
no es la adecuada para controlar los tiempos de conducción y
descanso. El tacógrafo analógico se mantiene de forma constante
en la posición de descanso que se desactiva cuando comienza la
conducción. Sin embargo, el funcionamiento del digital es
diferente. Éste se posiciona de forma automática en situación de
trabajo a no ser que se le indique descanso, disponibilidad u
otras opciones, por lo que, según explicó el responsable de
Fomento, al realizar las inspecciones se encuentran con que los
conductores únicamente trabajan y conducen en el caso de
los digitales o sólo conducen y descansan cuando se trata de un
analógico.Sánchez ha
asegurado que no entrarán en discusiones sobre si la culpa es de
l os empresarios o de los trabajadores y que, después de muchos
años de hacer la vista gorda al respecto, comenzarán a multar a
los operadores en cuyos vehículos no se haga un buen uso del
dispositivo. En su opinión, son los propios operadores de
transporte quienes tienen que instar y presionar a sus
conductores para que hagan lo correcto y la obligación de la
Administración es pedir responsabilidades a las empresas y
no a sus trabajadores.
El problema es
cómo pueden lograr los empresarios que todos los conductores se
ajusten a lo establecido por la Ley. La mejor forma, para
Sánchez, consiste en ofrecer formación, pero seguro
que en el caso de los trabajadores de mayor edad o con más
experiencia en la carretera será una tarea difícil de conseguir,
ya que siempre es bastante más complicado erradicar una
antigua y mala costumbre que aprender algo nuevo. No obstante,
las palabras del subdirector de Inspección, lo han dejado
muy claro: ya no se permitirá un mal uso del tacógrafo y a los
empresarios corresponde buscar y encontrar la forma de que sus
conductores comprendan y apliquen la normativa vigente.
Aunque el transporte de pasajeros ha demostrado muchos mejores
resultados en lo que se refiere a cumplimiento de la Ley en
todos los aspectos que sus colegas de mercancías (sólo el 3% de
las sanciones totales corresponden a nuestro sector), tampoco
para éstos será sencillo convencer a los trabajadores de que
deben variar sus costumbres en beneficio de la empresa y mucho
menos evitar que en algunos casos la normativa se utilice
como arma arrojadiza contra la compañía para la que trabajan y
donde no se encuentran satisfechos.
El Ministerio
cree que ésta es la mejor forma de acabar con la competencia
desleal y de que todos los operadores participen en las mismas
condiciones en el mercado, pero de llevarse a cabo la
amenaza de la Administración, muchas empresas verán cómo se
acumulan las sanciones que les impiden alcanzar unos mínimos de
rentabilidad.
La
responsabilidad de asegurar la movilidad
El hecho de que la
movilidad se convertirá en uno de los aspectos más relevantes de
los próximos años en las grandes ciudades y sus metrópolis ya no
se le escapa a nadie. Operadores y políticos se verán obligados
a alcanzar acuerdos con el fin de que las grandes urbes no vean
penalizado su crecimiento económico a causa de los continuos
atascos y de los altos niveles de contaminación.
Y aunque conseguir
cifras ya no exactas sino aproximadas sobre las cantidades tanto
que se están perdiendo como que se están dejando de ganar es
difícil, cada vez existe una conciencia más acusada de lo que
significa implantar un buen sistema de transporte urbano.
Algunas ciudades han realizado una apuesta seria y responsable
por los transportes públicos, con inversiones destinadas a
la implantación de nuevas tecnologías y modernos sistemas
capaces de absorber grandes cantidades de demanda por parte de
los usuarios. No obstante, sigue faltando concienciación e
información entre la mayor parte de la población, que se niega
a abandonar el uso del automóvil privado mientras
no exista un sistema de transporte público que
prácticamente garantice un servicio puerta a puerta, mientras
que es imposible desarrollar un sistema eficaz sin que muchos de
los turismos abandonen las vías públicas.
Por su parte, muchos
de los políticos, a quienes debería corresponder la toma de
iniciativas más agresivas a favor del transporte urbano, han
decidido apostar por los medios ferroviarios, olvidando que el
transporte sobre ruedas todavía tiene mucho que decir. Un
ejemplo de ello, son los sistemas BRT que se implantan en
Sudamérica y en algunas ciudades europeas y con los que en
nuestro país ni siquiera ha habido una primera toma de contacto.
Estos permiten trasladar un número de pasajeros tan elevado como
cualquier sistema tranviario, con inversiones mucho más
moderadas, ya que las infraestructuras necesarias que se
requieren son menores y más rápidas de realizar. Precisamente
este mes de abril, los asistentes a las jornadas técnicas de
Atuc tendrán ocasión de reflexionar sobre el momento que vive el
transporte urbano y metropolitano en nuestras ciudades y su
futuro.
La venta de
empresas continúa
Si a principios de año les
informábamos de la venta del grupo Avanza a la compañía de
capital riesgo Dougthy Hanson producida a finales de 2006, casi
de inmediato Florentino Pérez, propietario de ACS anunciaba su
intención de deshacerse de su compañía de transportes,
Continental Auto. Una venta que según afirmaba hace un mes
espera realizar en 2007y entre cuyos principales candidatos se
encuentra la propia Doughty y National Express, propietaria de
Alsa. En ese mismo artículo hablábamos de las motivaciones de
esa tendencia desinversora en el sector, aludiendo a los altos
precios pagados y a la incertidumbre del futuro de las
concesiones como los principales argumentos de la misma. En el
mismo orden de cosas, Arriva, la primera gran compañía en
desembarcar en España con la compra de la gallega Ideal Auto, ha
mostrado en más de una ocasión su interés de seguir ampliando su
presencia en nuestro mercado y lo ha hecho este año con la
compra de la madrileña Sfera Bus, dedicada al transporte
discrecional. Fuentes del sector nos informan que otras seis
compañías madrileñas podrían seguir en breve los pasos de Sfera
Bus en lo que parece una carrera de las multinacionales
extranjeras por sumar cuotas en el transporte de viajeros
español. No
obstante, frente a estos cambios surgen iniciativas que
contrastan con esa tendencia y que aportan un poco de optimismo
a la situación. Y es que las alianzas, asociaciones y
agrupaciones deberían tener más que nunca argumentos para
prosperar en este mercado. La alianza internacional, Global
Passenger Network, originada en junio de 2006 con la iniciativa
de varios operadores de todo el mundo es un proyecto que
beneficiará al sector. En Europa los miembros adscritos son
empresas con una gran actividad en el transporte internacional
de viajeros, y que gracias a esta alianza conforman una red de
servicios cuya finalidad es ofrecer altos niveles de calidad a
los usuarios de este transporte. Además, la nueva alianza
internacional les permitirá competir en un marco legal europeo
sujeto a unos tiempos de conducción y descanso que podríamos
calificar de “penosos”para este tipo de transporte de larga
distancia. La iniciativa está teniendo tanto éxito que la
empresa española que lleva la batuta en el tema, la firma Car
Tour, quiere desarrollar una iniciativa similar para el mercado
español. También en estos días un grupo de quince empresas
gallegas han conformado una asociación regional, Noroeste Bus,
como alternativa a esa competencia de los grandes operadores |