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La federación reunió a cerca de
150 empresarios en Ifema
La crisis empresarial protagoniza la Asamblea
General de Fenebus
Alrededor de 150 empresarios asociados a Fenebus
se dieron cita el pasado 12 de junio en las instalaciones de
Ifema en Madrid para acudir a la Asamblea General de Fenebus, un
encuentro que estuvo presidido por el pesimismo de las empresas
de transporte, a quienes tampoco entusiasmó en exceso el anuncio
del director general de Transportes, Juan Miguel Sánchez, sobre
el incremento de las tarifas de los servicios regulares.

E l director
general de Transportes por Carretera del Ministerio de Fomento,
Juan Miguel Sánchez, anunció que se estaba estudiando –y de
hecho se aprobó con posterioridad al encuentro de la federación-
una subida de las tarifas del transporte regular para aplicar
próximamente, aunque sería a cuenta del incremento general que
se autorice el próximo año. El responsable de la
Administración realizó este anuncio después de
que el presidente de Fenebus, Alfonso Caravaca, instase a
Fomento a solucionar toda una larga lista de problemas del
sector del transporte de viajeros. Durante el discurso que
Caravaca ofreció a los asociados se refirió a los cinco aspectos
que en estos momentos han puesto a las empresas en una situación
“crítica” como el continuo incremento del precio del
combustible, la escasez del incremento tarifario, la competencia
desleal del AVE, la conflictividad social y la disminución del
número de viajeros.
Tras calificar al transporte de viajeros por
carretera de “patito feo” del sector, el presidente de Fenebus
recordó a Sánchez que la federación siempre ha colaborado
activamente con la Administración y que esta actitud “merece
reciprocidad”. En este sentido, señaló que las tarifas de
regular únicamente han subido un 2,79% este año, cuando el IPC
finalizó el ejercicio en un 4,3%, y reclamó el mismo trato que
se ha dado a las compañías eléctricas. Además, solicitó a la
Administración coherencia con sus propias declaraciones, ya que
una de las propuestas que ha realizado ésta al sector de
mercancías ha sido precisamente que repercuta el incremento de
costes al cliente.
El incremento del precio del gasóleo requiere
además “una solución urgente” y citó algunas propuestas que
podrían ayudar a las empresas a soportar el aumento de esta
partida en la estructura de costes como la supresión del céntimo
sanitario o la creación de un “verdadero gasóleo profesional”.
En relación con esta petición, Caravaca recordó a Sánchez que el
actual sistema para la devolución fiscal a las empresas “resulta
muy complicado y excluye en ocasiones a las compañías más
pequeñas”.
El coste de la mano de obra, que se ha elevado
debido a la entrada en vigor de la nueva normativa laboral y la
presión de los sindicatos en las negociaciones colectivas, es
otro de los aspectos que más preocupan en estos momentos a los
operadores “que ven cómo pierdencompetitividad día a día”.
Desigualdad de trato
Caravaca solicitó también que Renfe deje
deaplicar políticas tarifarias por debajo de costes en los
trayectos del AVE y de Largo Recorrido, porque las empresas con
tráficos coincidentes se verán obligadas a “abandonar las
concesiones”.
En relación con esta pérdida de viajeros, que se
ha cifrado ya en un 7% con carácter ge- neral y entre un 20 y un
30% en las líneas donde se ha puesto en marcha el AVE, el
presidente de FENEBUS pidió una política de promoción del
transporte público por carretera, “enla que se presente a este
modo como sostenible y vertebrador del territorio”.
Por su parte, Sánchez, tras anunciar el
incremento de las tarifas de regulares, aseguró que “al
transporte de viajeros se le aplicarán las medidas que se han
acordado con mercancías” tras la negociación para acabar con los
paros que se iniciaron en el sector la segunda semana de junio.
Una de las más relevantes se refiere a la
intención de la Administración de “flexibilizar las condiciones
de las concesiones”, de forma que “los operadores puedan ajustar
la oferta a la demanda” en los servicios que prestan
actualmente.
Para finalizar, Sánchez habló sobre la normativa
laboral actualmente en vigor y dijo que ni Trabajo ni Fomento se
niegan a una revisión del Real Decreto 902 si existe un acuerdo
entre empresarios y trabajadores”.
La otra cara
Juan Iranzo, director del Instituto de Estudios
Económicos, aseguró, durante una jornada previa a la Asamblea
General en la que se analizó la actual situación económica tanto
del país como del sector, que “el precio del petróleo seguirá
aumentando” y que este incremento “no es coyuntural”. Recordó
que el transporte en autobús es un sector “clave en la
articulación del territorio, barato y que no le cuesta nada a la
Administración”. Tras analizar la actual situación económica
mundial y la forma en que ésta afecta a España y asegurar que se
han producido cambios estructurales profundos que no permite
realizar predicciones, Iranzo se centró en el transporte de
viajeros para el que recomendó una subida de tarifas. “Defendí
una subida de un 25% para las eléctricas y pediría otro tanto
para este sector”, afirmó el experto en economía. Seguidamente,
explicó que no es partidario de eliminar ninguno de los
impuestos que se aplican a los hidrocarburos, “pero sí del
céntimo sanitario” que cobran algunas comunidades autónomas y de
aplicar un IVA reducido al 4% para el sector. Asimismo, se
refirió a la competencia desleal que practica el AVE en los
trayectos coincidentes con las líneas de autobús y dijo que
“está demostrado que Renfe aplica tarifas por debajo de costes y
este hecho sería sancionable por parte del Tribunal de Defensa
de la Competencia”.
Finalmente, Iranzo calificó la posición del
sector de “cuanto menos, complicada” y explicó a los presentes
que se ha producido una mutación intensa en el proceso habitual
de gestión de las empresas determinado por el incremento de los
costes en partidas como el combustible, los lubricantes y los
costes salariales.
La siguiente exposición correspondió a José
Vallés, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de
Sevilla, quien comenzó su intervención asegurando que “hay
problemas, pero caben soluciones”. En su opinión, dichas
soluciones vendrán determinadas por la volun tad de la Administración de aplicar un paquete de medidas que palien la crisis y por la
capacidad de las empresas de actuar en el campo de la oferta, “ya que en el de la demanda poco puede hacerse”.
Aunque reconoció que las soluciones no pueden llegar vía “ayudas” –a excepción de las
destinadas al concepto de interés social, recordó que las empresas están financiando el incremento del gasóleo con endeudamiento y propuso
una flexibilización del sistema concesional “que resuelva la incertidumbre creada por la situación macroeconómica y por la disparidad de legislaciones en las comunidades autónomas”. Vallés propuso la introducción de los contratos- programa como un método “que ha tenido éxito donde se ha puesto en marcha pero sin demasiada repercusión”. Este instrumento
serviría para la modernización del sector y acabar “con el carácter asimétrico del mismo”. Los consorcios de transporte son, en su opinión, otra de las posibles salidas a la crisis, ya que permiten explotar los servicios conjuntamente con la Administración.
No obstante, recordó que existen algunas medidas
urgentes como volver a capitalizar las empresas a través de una
nueva concepción de éstas y establecer medidas estructurales de
carácter coyuntural como la refinanciación de la carga
financiera, la renovación del parque móvil, incrementar el
tamaño de las empresas, internacionalización de éstas en países
poco explotados, revisión de la fórmula polinómica para calcular
el incremento de las tarifas donde se incluya como variable el
preci del gasóleo, aplazamiento de las cuotas a la Seguridad
Social o abrir una línea de crédito con el ICO.









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