Txt. y Fotos: Juan Carlos Villarejo
MAN A89 - SL
353 F / STC CELERIS
Aunque la
llegada de este nuevo carrocero no es, tal vez, en el
momento más oportuno, debido al periodo económico que
estamos atravesando a nivel mundial, STC se nos presenta
como una alternativa real y fiable a cuantos modelos se
ofertan en nuestro mercado nacional. Como veremos en las
próximas líneas, con un único modelo hasta la fecha, apuntan
hacia varios sectores de transporte de viajeros.
Particularmente, nos ha sorprendido la calidad de acabado, y
la positiva actitud de sus ingenieros de cara a posibles
críticas constructivas sobre el modelo.
Exteriormente, el modelo no destaca por un diseño rompedor.
Pero su imagen no deja de ser inédita, elegante y funcional,
distinta a lo ya visto entre nuestros carroceros cuestión
que aporta un soplo de aire fresco al sector.
La
aportación del fabricante Man, con dos modelos de chasis
disponibles, y su red de ventas internacional, le da un buen
empuje a STC, que comienza a distribuir al mismo tiempo que
en nuestro país, su producto en mercados tan difíciles como
el alemán.
POSICIÓN EN EL MERCADO
Este nuevo
producto queda enmarcado dentro de un segmento muy bien
definido en el mercado, como es el de tráficos de cercanías
e incluso interprovinciales, que requieran algo más que un
carrozado suburbano con un equipamiento más completo.
Podemos afrontar sin temor a equivocarnos, tráficos de línea
regular, excursiones de fin de semana, escolares, etc.
Sin duda
alguna, por concepto, el Celeris puede llegar a captar
clientes potenciales que podrían estar pensando en adquirir
otros modelos de nivel superior, ya que, aunque en el propio
carrocero puedan llegar a pensar lo contrario, no sería
descabellado poder elegir este modelo para servicios de
carácter nacional.
DISEÑO
EXTERIOR
Como hemos
dicho al principio, el frontal del Celeris nos sorprende con
una imagen moderna y agradable. Lo primero que nos llama la
atención es la inclusión de la luz de día tipo Led de serie,
aunque aún no es obligatorio su montaje, adelantándose así a
la futura norma reguladora europea. Desde el frontal
abatible, podemos acceder sin obstáculos a los proyectores
de luz y limpiaparabrisas.
Los
laterales son limpios, y no se aprecian resaltes en el
sellado de las lunas. Estas bajan hasta bien entrada la
cintura del autocar, dotándole de bastante personalidad. La
ventana más próxima a la puerta delantera, es aprovechada
para dar mayor visibilidad al conductor, algo que sucede
igualmente en el lado izquierdo.
Los ajustes
de los portones son muy correctos. Las puertas de acceso al
interior son de accionamiento eléctrico, no así los portones
de los maleteros, de tipo manual, aunque está previsto
equipar de accionamientos electroneumáticos a estos portones
de serie.
La parte
trasera equipa grupos ópticos de una pieza y un gran portón
de acceso al motor, que junto a los portones laterales,
garantizan el acceso a las piezas mecánicas de un modo
sencillo. En este sentido, cabe destacar las trampillas de
registro dispuestas en distintos puntos del interior del
autobús, que sin necesidad de desmontar ninguna butaca, dan
acceso a otros puntos de interés del chasis.
INTERIOR: CONFORTABLE Y FUNCIONAL


El
salpicadero está muy bien resuelto. Se presenta a la vista
forrado en polipiel en todo su perímetro, ofreciendo
sensación de calidad y garantizando gran facilidad de
limpieza. Disponible en opción, encontramos una nevera de
generosas dimensiones instalada en el lado derecho. En su
defecto, existe una práctica guantera.
El área
destinada al conductor es muy amplia, e igualmente está muy
bien estructurada.
El cuadro de
instrumentos es original Neoman. De tipo envolvente, en el
se encuentran distribuidos la mayoría de los mandos.
Cualquier anomalía del vehículo es detectada y reflejada en
la central de información, que agrupa los habituales
relojes, una centralita destinada a testigos luminosos, y
una pantalla monocromo que avisa en cualquier momento del
estado de la unidad.
En nuestro
caso, y tratándose de una unidad de cambio automático,
disponemos además de freno de parada de tipo palanca, muy
útil a la hora de desenvolverse el tráficos de carácter
urbano.
Además de
una buena butaca, el conductor dispone de un panel frontal a
su derecha, donde se agrupan los mandos de los equipos de
audio, sonido, climatización y tacógrafo. En la parte
superior, queda previsto el espacio destinado a máquina
expendedora de billetes. El hueco destinado a la posible
instalación de emisora, lo encontramos a la izquierda,
debajo del cuadro de instrumentos. El espacio destinado al
pedalier y habitabilidad de las piernas, queda por tanto muy
por encima de lo esperado.
La
ventanilla izquierda, con elevalunas eléctrico, posee muy
buenas dimensiones y permite sacar la cabeza en caso de ser
necesario, con suma facilidad. En cuanto a visibilidad, no
hemos encontrado puntos débiles. Los retrovisores cumplen
notablemente su cometido, sin apenas dejar ángulos muertos.
Los pilares delanteros de la carrocería están muy bien
situados en este sentido, y contribuyen a elevar
notablemente el campo de visión.
En general,
la sensación que transmite el volante es la de conducir una
unidad muy bien ajustada en su construcción. La ausencia de
ruidos es la nota dominante en nuestro recorrido de pruebas.
Más si cabe después de rodar sobre firme en estado regular,
y comprobando que el cambio automático actúa de un modo muy
suave y agradable.
Continuando
con nuestro vistazo al interior, observamos que el pasillo
del autocar es de perfil en U, es decir, las esquinas del
suelo son sustituidas por uniones curvas que sin duda
alguna, facilitan las labores de limpieza, impidiendo la
acumulación de suciedad típica de ésta zona.