V CURSO Santander: CONFEBUS apuesta por unas licitaciones que prioricen la seguridad, la innovación y la calidad

Entre las conclusiones extraídas del quinto curso de Confebús, celebrado en Santander la semana pasada, la Confederación considera que los aspectos económicos no deberían ser el requisito principal de los concursos públicos. Considera también que la planificación de servicios regulares debe prever una oferta equilibrada y que permita acceder a los servicios básicos del Estado del Bienestar. Además, afirma que la colaboración público-privada es una herramienta estratégica para la movilidad.

La Confederación Española de Transporte en Autobús (CONFEBUS), ha celebrado su quinto curso de verano en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander. En esta ocasión, el encuentro ha girado en torno a la “Contratación Pública de la Movilidad” y ha reunido a alrededor de 100 participantes.

El curso fue inaugurado por el consejero de Innovación, Industria, Transporte y Comercio de Cantabria, Francisco Martín, la secretaria general de Transporte del Ministerio de Fomento, María José Rallo, el secretario general de ASCABUS, Agustín Gómez, y el presidente de CONFEBUS, Rafael Barbadillo. La clausura corrió a cargo de este último y del director general de Transporte del Gobierno de Cantabria, Felipe Piña.

Una de las principales conclusiones extraídas del curso es que el transporte colectivo de viajeros por carretera representa el mejor ejemplo de presente y futuro de una movilidad responsable, sostenible y eficiente. “La movilidad es una necesidad imprescindible para la calidad de la vida y el transporte en autobús y autocar supone hoy en día la mitad de los desplazamientos, en modos colectivos, de las personas en España”, resaltó el presidente de la Confederación, Rafael Barbadillo.

La colaboración público-privada en el transporte de viajeros por carretera es un modelo de éxito en nuestro país y se presenta como una herramienta estratégica para las AA.PP. a la hora de abordar los retos de la movilidad. Pero es urgente diseñar nuevos y mejores mapas concesionales para el transporte en autobús y autocar. Asimismo, el futuro del transporte de viajeros no debe estar condicionado únicamente por el precio: “Para garantizar un servicio público de la mayor calidad, conviene que las licitaciones prioricen la sostenibilidad desde el punto de vista social, medioambiental y económico, destacando siempre la seguridad, la innovación y la calidad”, afirmó el presidente de CONFEBUS.

A lo largo del primer día, los temas principales que se trataron fueron los nuevos mapas concesionales y la planificación de la demanda utilizando nuevas tecnologías, que se presentan como dos de los principales desafíos a los que debe hacer frente la Administración. En cuanto a los mapas concesionales, su actualización, además de ser necesaria dada la evolución social y demográfica, ha de permitir la reorganización y modernización de muchos itinerarios, especialmente en aquellos territorios que acusan menor demanda. A su vez, deberán ser lo suficientemente ambiciosos para evitar efectos económicos indeseables que puedan repercutir en los operadores y valerse de las innovaciones tecnológicas. El análisis de datos, por ejemplo, permite mejorar la oferta existente, captar demandas no cubiertas e incluso descubrir nuevos nichos de mercado. La colaboración público-privada en el transporte urbano

El transporte urbano también fue tema de debate durante esta edición del curso. El modelo de éxito de la colaboración público-privada es especialmente significativo en los ámbitos interurbano y de servicios especiales, pero en el urbano aún tiene un amplio margen de desarrollo. La tendencia apunta al crecimiento de los núcleos urbanos, por lo que las necesidades de movilidad dentro de las ciudades aumentarán. Ello requerirá más inversiones para abordar a una mayor demanda, así como soluciones innovadoras en infraestructuras y tecnologías que cumplan con los retos políticos en materia de sostenibilidad medioambiental. Habida cuenta del problema del déficit de las Administraciones locales, solamente liberando recursos a través de la externalización de la gestión de los servicios de movilidad urbana se podrán conseguir cumplir los objetivos y responder a todos los retos y demandas de forma eficiente.

El segundo y último día del curso giró en torno a las licitaciones en dos tipos de modalidades: el transporte escolar y el de servicios regulares en las Comunidades Autónomas de Andalucía, Asturias, Baleares, Valencia, así como en el Ayuntamiento de Madrid. Los servicios de transporte escolar resultan esenciales para la sociedad, ya que en ocasiones se trata del único modo de transporte disponible para los desplazamientos de los escolares.

En 2018, el autobús transportó a más de 235 millones de estudiantes y, actualmente, en España circulan alrededor de 17.500 autocares dedicados al transporte escolar. A pesar de su importante impacto, estos servicios especiales precisan de mayor apoyo y promoción por parte de la Administración. El transporte escolar es una herramienta efectiva y económica para transportar de forma segura a menores y jóvenes, mejorar el tráfico urbano, ahorrar vehículos de la circulación y reducir externalidades como la pérdida de tiempo en horas punta, accidentes y emisiones de Gases de Efecto Invernadero. Es necesario integrar estos servicios en los Planes de Movilidad Urbana y generar marcos regulatorios adecuados que garanticen la calidad del servicio.

Por Mayte Rodríguez López