CONFEBUS: El 80% de las empresas de transporte en autobús reconoce estar en riesgo de supervivencia

Según informa CONFEBUS, el 100% de las empresas califica la situación económica actual como mala o muy mala y reconoce que le está afectando negativamente o muy negativamente. Casi el 97% de las empresas tiene malas o muy malas expectativas para sus negocios en los próximos 12 meses.

La Confederación Española de Transporte en Autobús (CONFEBUS), ha realizado varias encuestas bajo el título “Barómetro impacto COVID-19”, con el objetivo conocer, directamente de las organizaciones y empresas que componen la Confederación, las inquietudes y medidas que se debían poner en marcha para paliar el impacto del Coronavirus en el tejido empresarial del sector del transporte autobús. CONFEBUS agradece la colaboración de todos sus asociados pues su participación ha sido extremadamente valiosa para la elaboración de este IV Barómetro impacto COVID-19, cuyos resultados se presentan a continuación.

En esta cuarta edición, el 100% de las empresas califica la situación económica actual como mala o muy mala y reconoce que le está afectando negativamente o muy negativamente. Además, todas las empresas reconocen haber perdido volumen de ingresos por motivo del COVID-19 y, entre ellas, más del 15 % han tenido una caída del 100%. Casi la mitad de las empresas (47,7%) reconoce un descenso entre un 50 y un 75% frente a casi una cuarta parte (23,1%) que ha tenido una caída entre el 75 y el 100%.

En lo que respecta al empleo del sector, los datos indican que el número de trabajadores en activo ha bajado en un 98,5% de las empresas del sector, con más de un 15% de empresas donde ha desaparecido totalmente y cerca de una cuarta parte (23,1%) que lo han visto reducido entre un 75 y un 100%.

En este sentido, las empresas han llevado a cabo una serie de medidas para afrontar esta situación como: los ERTE (64,6%), la reducción de la actividad de la empresa (52,3%), la reducción/distribución de la jornada (50,8%), los despidos (40%) y la solicitud de moratorias en los préstamos, leasing y renting de los vehículos (38,5%). Más del 66% de las empresas cree que su plantilla se reducirá en los próximos doce meses, frente a un 32,3% que confía en mantenerla y un 3,1% que se muestra optimista en aumentarla. Los resultados en cuanto a porcentajes de disminución de empleo varían, con casi un 7% de empresas que cree que disminuirá en un 100% frente a un 35% de empresas que cree que lo hará en una cifra por debajo del 25%.

Para las empresas del Sector, las principales preocupaciones en cuanto a las obligaciones de pago que tienen que afrontar en los próximos meses son: los sueldos y salarios (72,3%), los impuestos y/o cotizaciones a la Seguridad Social (63,1%), los préstamos financieros (61,5%) y los arrendamientos inmobiliarios y/o vehículos (40%).

Por último, en cuanto a las medidas adoptadas por el Gobierno para ayudar a las empresas en relación con la crisis del Coronavirus, son valoradas negativamente por casi el 83% de las empresas. Entre estas, las medidas que mejor se valoran son los ERTE (60%), la línea de avales estatales para concesión préstamos por las entidades financieras (38,5%), la moratoria para los préstamos/leasings/rentings de vehículos (33,8%) y el fondo COVID-19 para financiar el déficit del transporte público de titularidad autonómica (18,5%).

De acuerdo con los datos obtenidos, las principales medidas que debe tomar el Gobierno para garantizar su supervivencia de las empresas de transporte en autobús son: las ayudas directas a las empresas (90,8%), la reducción temporal de las cotizaciones a la Seguridad Social (72,3%), y el pago inmediato de las deudas que las administraciones tienen con las empresas y autónomos (64,6%), entre otras.

En relación con esta cuarta encuesta, Rafael Barbadillo, presidente de CONFEBUS, destaca: “Todos sabemos que el sector va a tener que afrontar una importante crisis en los próximos meses, ya que no se prevé la recuperación de la demanda de viajeros del autobús hasta 2022. Por ello, es urgente trabajar junto con el Gobierno de España para que nuestro sector reciba las ayudas necesarias para afrontar su recuperación y asegurar así la continuidad de nuestro tejido empresarial y del empelo”.

“La situación del sector requiere de más apoyo, todavía no han llegado los fondos de ayuda y llevamos más de 7 meses de financiación propia para mantener un servicio público esencial, las próximas ayudas deberían ser más ágiles y de carácter finalista”, añade.

Por Mayte Rodríguez López